El cielo del escorpión

Invierno

Ciclo de Invierno 2015
(Sesiones para Público General)
Sábados y Domingos 15:00, 16:00 y 17:00 hs

HORARIO ESPECIAL DE VACACIONES DE INVIERNO:
1a Semana – Miércoles a Domingo 15, 16 y 17 hs.
2a Semana – Martes a Domingo 15, 16 y 17 hs.

El cielo nocturno del invierno nos propone una diversidad de aspectos para explorar. Desde leyendas y mitos referidos a las constelaciones de la época, pasando por las características singulares de algunas de las estrellas visibles, hasta la fantástica Vía Láctea, el firmamento invernal nos ofrece múltiples atractivos; uno adicional es la presencia del planeta Saturno, que próximo al Escorpión es visible como un destacado astro de color amarillento.
Los invitamos a compartir este viaje imaginario por una gélida pero hermosa noche de invierno y descubrir sus maravillas.

Entrada libre y gratuita.

Invierno 2015

Espectroscopía Astronómica – “Leyendo el universo entre líneas”

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En el marco del Año Internacional, anunciamos una nueva conferencia del ciclo LA LUZ A LA LUZ DE LA CIENCIA.

Espectroscopía Astronómica – “Leyendo el universo entre líneas”
Lic. Juan Carlos Tulic
Viernes 26 de Junio – 20:00hs
Entrada libre y gratuita

El estudio de la luz proveniente de los diferentes astros de nuestro universo, nos ha permitido revelar no sólo sus composiciones químicas sino también propiedades tales como la presión, la temperatura e incluso los movimientos de los mismos.
En esta charla se presentarán algunos de los más importantes descubrimientos que nos ha proporcionado una de las más poderosas herramientas de la investigación astronómica: la espectroscopía.

Asteroides y nueces: una cuestión de tamaños

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El Planetario de Montevideo tiene el agrado de anunciar una nueva charla organizada por la Asociación de Aficionados a la Astronomía.

Asteroides y nueces: una cuestión de tamaños
Exponente: Lic. Andrea Maciel
Viernes 12 de Junio, 20:00 hs, Planetario de Montevideo

Tomando como base un artículo recientemente publicado sobre el asteroide Itokawa, se dará una introducción a la física de medios granulares. En particular, se abordará el Efecto Nueces del Brasil a partir de su influencia en el aspecto de dicho asteroide, las posibilidades de estudio de dicho efecto y algunos resultados preliminares en el marco del trabajo de Tesis de Maestría de la Lic. Andrea Maciel

La Charla será de carácter abierta y gratuita. También se trasmitirá vía internet a través del canal de youtube de la Asociación de Aficionados a la Astronomía en:

https://www.youtube.com/channel/UCBr8gC7v6kRJ-_bYxGcKZlQ

Viernes 12 de Junio, 20:00 hs,
Planetario de Montevideo “Agrim. Germán Barbato”.
Av. Rivera 3275.

La ciencia como forma de cultura

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Entrevista al físico Ernesto Blanco

Acaba de publicar el libro Los Beatles y la ciencia, hijo de sus charlas de divulgación Beatlemanía científica, donde combina música en vivo con anécdotas y conceptos científicos. Unos años atrás escribió y condujo Superhéroes de la física, programa pionero de divulgación científica en la televisión uruguaya. En su trabajo como científico se dedica a investigar, a partir de restos fósiles, las formas en que algunos animales prehistóricos se movían, luchaban o se comunicaban. Hablamos con el Dr. Ernesto Blanco sobre sus primeros contactos con la ciencia, su trayectoria y su trabajo actual.
Por Ernesto Acuña. Fotos Pablo Meneses

Contame un poco sobre tu infancia. ¿Dónde creciste?
Yo soy de Montevideo, ahora vivo en Salinas, pero nací y crecí en Montevideo. Vivía en el barrio Cordón, ahí muy cerca de donde es ahora la Facultad de Psicología, donde están las librerías de libros usados por Tristán Narvaja, un lugar que yo frecuentaba mucho. Ahí encontraba las cosas que me gustaban: ciencia ficción, divulgación científica, historietas.

¿Qué cosas recordás de esa época de tu vida que sientas que te acercaron a la ciencia?
En la infancia lo que a mí me gustaba eran los animales. De hecho la mayoría de mis fotos de chico son en el zoológico o jugando con algún animal de plástico. Me impresionan mucho los animales, me parece que hay algo muy profundo ahí, una conexión con los animales que seguramente todos los seres humanos tenemos más allá de los grados.
Y desde que recuerdo tenía ese interés: buscar enciclopedias, ver los pocos documentales que eran accesibles en aquel momento. Me acuerdo de que una vez fuimos con mi padre al cine a ver un documental sobre África, no es como ahora que vos tenés cable o internet y podés ver cualquier cosa. Ver a un animal era difícil, las posibilidades eran el zoológico, una enciclopedia o cada tanto el cine. En esa época pensaba que quería ser veterinario porque tampoco sabía que se podía estudiar ciencias básicas, tener una profesión en eso.

Muchas veces mencionás a los superhéroes y la ciencia ficción como algo que te acercó a la ciencia.
Sí, ya un poquito más grande lo que me empezó a interesar fue el tema de la ciencia ficción, sobre todo Asimov. Toda esa historia en la cual aparecía la física o la astronomía. Me empezó a interesar mucho la astronomía, incluso antes que la física, o sea me gustaba la parte más como de ciencia ficción de la astronomía, imaginar esos mundos.
En cuanto a la física hay un hito importante que es la lectura de un libro de Landau de divulgación sobre la relatividad especial básicamente. Me parecieron fascinantes esas cosas que eran como de ciencia ficción. Hablando con mi padre yo le decía: “Pero no entiendo esto” y mi padre decía: “No, yo tampoco lo entiendo, necesitás matemáticas para entenderlo”. Y ahí me compré el libro de Einstein, ese que explica supuestamente en nivel divulgación la relatividad. Y claro, el freno ahí, yo era muy chico tendría 10 u 11 años, el freno eran las matemáticas. Y bueno, a partir de eso me empecé a interesar más por las matemáticas.
Comencé a comprar libros de divulgación de física, de matemática, libros rusos que llegaban muy baratos, de la editorial Mir, libros, yo qué sé, de cálculo diferencial e integral y los leí antes de terminar el liceo, los leía por gusto, para tratar de tener esa matemática que me iba a permitir entender lo otro.
No creo ser una persona con un talento especial para las matemáticas o para la física en ese sentido, como un Dirac*, simplemente es que me gusta.

* Paul Dirac (1902 – 1984) Físico británico, realizó aportes fundamentales al desarrollo de la mecánica cuántica. Premio Nobel de Física en 1933 junto con Erwin Shrödinger

Y a partir de ahí fue surgiendo un interés por la física, también el tema de los superhéroes y el tema de la ciencia ficción. Superman agarraba y empezaba a dar vuelta alrededor de la Tierra y cambiaba el tiempo, siempre había paradojas temporales, la velocidad de Flash. Estaba esa cosa de hasta dónde esto puede ser o no. Si Einstein dice que pueden pasar cosas súper raras ¿por qué estas cosas no podrían ser posibles?
Todo eso quedó ahí, después me fui haciendo más serio, entré a la facultad a estudiar física e ingeniería en paralelo y bueno, después sigue el resto de la historia.

¿Qué películas recordás de esa época?
Una película que me marcó mucho fue 2001*, recuerdo cuando la fui a ver y todo, yo era muy chico. Curiosamente para mí 2001 son dos películas. Para la sensibilidad como niño, esas escenas iniciales, de los homínidos primitivos, el monolito y ese momento en que agarra el fémur, no sé si era un fémur, rompe el cráneo y lo tira para arriba. Eso solo para mí era una cosa extraordinaria. Ver eso, con mi gusto por los animales, el gusto por la prehistoria, el poder ver una escena que reconstruía una situación prehistórica.
Después está la otra parte, la película digamos. Pero en ese primer acercamiento fueron esas primeras escenas las que me impactaron y quedaron en mi recuerdo. El resto de la película es mucho más compleja de entender, lo aprecié al verla de vuelta de grande. He leído el libro, he tratado siempre de entenderla, pero creo que es una película que no se termina de entender, que sugiere más de lo que dice explícitamente. Esa primera parte la he visto después y me sigue pareciendo increíble, la música cuando tira el hueso para arriba, ese concepto que de ahí venimos y desde ahí llegamos al espacio es muy potente.
Después recuerdo series de TV de dibujitos, me acuerdo de Spiderman, que en aquel momento era una vez por semana y tenías que esperar una semana para ver media hora, capaz que ahora le parecería horrible a los chiquilines. O La liga de la justicia, que hace poco intenté verla de nuevo cuando estaba con la serie de superhéroes y me pareció horrible, la historia, la animación… Pero en aquel momento era una cosa fascinante, me encantaba.
*2001: A Space Odyssey (1968) Película de ciencia ficción dirigida por Stanley Kubrick, basada en la novela de Arthur C. Clarke El Centinela.

¿Qué te imaginabas que era la ciencia en esa época?
Yo creo que me imaginaba que la ciencia era lo que es, aunque me la imaginaba más heroica. En el sentido que uno investigaba y después viajaba al espacio o andaba entre animales salvajes. Igual creo que incluso hoy en día sigue siendo heroica, sobre todo en algunas áreas, esa cosa de la persona que busca, que descubre algo impresionante, que genera cambios en la sociedad. Lo que no me imaginaba era que eso era accesible, me lo imaginaba de otro mundo, algo que se podía hacer si eras estadounidense, como si hoy dijeras ser astronauta.
No era algo que estuviera presente en tu familia.
No, o sea, mi padre era odontólogo y mi madre era ama de casa. Mi padre tenía gusto por la ciencia y fomentó ese gusto en mí. Compartía eso, me alentaba y entendía. Cuando él vino a Montevideo dice que quería ser científico pero no sabía dónde anotarse, entonces un amigo le dijo: “vamos a anotarnos a odontología” y se anotó. Siempre tuvo ese deseo de ser científico que de alguna manera lo encarné yo después.
Pero no parecía algo posible. Es más, puedo recordar perfectamente el momento en que dije: “Esto es posible”. Fue en una charla de Anibal Sicardi, un gran físico uruguayo, experto en física no lineal, que falleció hace unos años y fue muy importante para el desarrollo inicial de la física en Uruguay. Me acuerdo de que nos vino a hablar, junto con otros docentes, al grupo de estudiantes que estábamos entrando en primer año, éramos tres o cuatro.
En esa época estaba el imaginario que ser profesor universitario era una profesión muy mal remunerada y que tal vez uno no pudiera vivir de eso. En mí al menos estaba ese imaginario. Mi padre tenía una profesión liberal con la que se gana bastante plata, yo me imaginaba que para poder vivir razonablemente bien y poder ser feliz iba a tener que ganar más o menos como él, y siendo físico me parecía que eso no iba a ser posible.
Recuerdo que yo lo miraba a Sicardi, le miraba la ropa, estaba bien, tiene una ropa bien y anda con un bolsito, está medio gastado el bolsito, medio viejo ¡pero qué me importa! Si yo puedo estar así como él, viviendo y trabajando de lo que me gusta ya está. Ese fue el momento en que dije: “Esto es posible”. Simplemente tengo que decir: “Lo importante en mi vida no va a ser ganar un gran sueldo, va a ser ser feliz”. Por suerte entré a trabajar al Instituto de Física muy temprano, a los 21 años, y eso ya me fue llevando.

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Tu tesis de grado ya fue sobre métodos físicos para el estudio de fósiles.
Es cierto sí. Pero fue casi un trámite, yo hice la licenciatura enfocándome hacia teoría de campos y aplicaciones en física de partículas. Pero pasó que en el proceso empecé, como hobby, a hacer algunas cosas en biomecánica de fósiles. En esa época yo tenía la idea de que quería entender las leyes fundamentales del Universo, porque con eso vos ibas a poder hacer cualquier cosa, algo que después descubrí que no es tan así. Pero bueno, en ese momento tenía ese sueño y lo otro era un hobby.
Por ahí yo tenía la posibilidad de volver a los animales fósiles y las cosas que me gustaban de chico. Hice algunos trabajos que presentamos en congresos, se publicaron algunos. Eso para mí, siendo un estudiante de grado, estaba muy bueno.
Lo que ocurrió es que cuando llegó la hora de hacer la tesis dije: “¿Por qué no juntar cosas que hice como investigador en estos temas y presentar eso, en lugar de empezar a hacer toda una cosa de física de partículas que no sé cuanto tiempo me va a llevar?”. Fue una cosa de conveniencia presentarlo, yo en esa época todavía lo veía como hobby.
Al presentar eso como mi tesis de grado creo que también hubo en mí una búsqueda, un tanteo del status quo respecto a trabajar en esas cosas. En aquella época era algo muy raro, muy mal visto, incluso otras interacciones de la física con la biología no eran frecuentes. Tuve muchos consejos de no trabajar en eso, que era una pérdida de tiempo, que eso no era física, que iba a quedar en un lugar que no iba a ser ni físico ni biólogo. El tribunal fue un tribunal especial con personas particularmente abiertas, me acuerdo de que estaba Tabaré Gallardo, que entendían que la física no es solo mecánica cuántica, teoría de campos y mecánica estadística.
Es un debate que con el tiempo fue perdiendo validez, si las cosas que yo hago son física o no. Hoy en día yo no tengo ningún problema en decir no son física, son biología. Pero yo soy físico, tengo una buena formación en física y tengo para aportarles a los físicos. Pero bueno, gran parte de eso y de esa sensación de estar en el lugar adecuado, se la debo a mi maestría.

* Dr. Tabaré Gallardo Doctor en Astronomía, Grado 4 en el Instituto de Física de la Facultad de Ciencias. Trabaja en el Departamento de Astronomía.http://www.fisica.edu.uy/~gallardo/

Tu maestría sí es sobre física de partículas.
Sí, para mí fue muy importante, aprendí muchas cosas y me sentí un físico en serio. Publiqué dos artículos en Phisycs Review Letters, una de las revistas más prestigiosas de física, y fueron dos trabajos muy originales e interesantes, propuestas de experimentos en aceleradores. Fue un trabajo muy gratificante, aprendí mucho rigor, a trabajar en serio, a ser obsesivo en lo que uno escribe y ser muy cuidadoso en cómo uno trabaja.

* Link al trabajo de maestría: http://www.bib.fcien.edu.uy/files/etd/if/uy24-63811.pdf

Esto no tiene que ver con la física sino con quienes fueron mis tutores, en ese caso Ramón Méndez y Carla Göbel*. Personas que ponían énfasis en eso y que después los tutores que tuve más asociados a la parte más geológica, paleontológica o biomecánica no tenían. Aprendí no solo a quedarte con la idea brillante y tirarla así nomás.
La física de partículas es un tema que me sigue gustando mucho, al que sigo medio de costado, el descubrimiento del Higgs para mí fue toda una noticia, habiendo trabajado en esos temas, una cosa que ya en esa época se esperaba y se soñaba como algo imposible, alcanzar las energías para poder encontrar el Higgs, todo lo que eso iba a significar. Son temas que me siguen gustando y que sigo lateralmente como aficionado.

* Dr. Carla Göbel fue profesora adjunta en el Instituto de Física de la Facultad de Ingeniería, trabaja en Brasil desde hace más de 10 años.
Dr. Ramón Méndez es el Director Nacional de Energía.
¿Y cómo fue el cambio para que dejara de ser un hobby el tema de la biomecánica y se convirtiera en tu principal área de trabajo?
Mi maestría fue muy exitosa, con dos artículos en una de las mejores revistas de física para publicar estos temas, yo no sentía que no era lo mío. Pero veía todos los días 3 o 4 trabajos en los temas que yo investigaba, eso en aquel momento, ahora deben ser 10 o 20, la comunidad de personas que trabajan en lo mismo es enorme. En la maestría metí un par de ideas originales que llevaron a esos trabajos pero veía que no era tan fácil, hay una competencia enorme y veía que la gente pegaba al lado de las ideas que yo estaba teniendo.
Por otro lado yo seguía trabajando como hobby en biomecánica aplicada a fósiles, generando trabajos que generaban un impacto mediático enorme. Además mi visión sobre la paleontología era diferente a la de cualquier persona en el mundo. La única persona que había con una cabeza parecida en ese momento era Robert McNeill Alexander, una figura impresionante de la historia de la biomecánica.
Yo veía eso, que tenía algo único y que me permitía agarrar cualquier problema paleontológico y verlo de una manera distinta como ningún paleontólogo lo podía ver. Vi la posibilidad de hacer cosas novedosas, creativas, de hacer la diferencia como diría el Capitán Kirk, hacer algo que otro no podría hacer. Si yo estoy ahí va a ser todo distinto, pero si yo estoy en física de partículas va a ser todo lo mismo. Además iba a tener un mayor potencial de divulgación.
Contar las cosas que uno hace en paleo-biomecánica es muchísimo más divertido, le gusta a un niño, a un adolescente, le gusta a un adulto, de última estás hablando de animales gigantes. Si bien con física de partículas yo buscaba formas de transmitir mis ideas, la esencia del trabajo siempre quedaba afuera, terminaba hablando de cosas cercanas pero lo que yo hice, mi método para medir violación de CP en los aceleradores que se iban a construir, eso no lo podía explicar de manera divertida para la gente. En cambio mi proceso de razonamiento de cualquier trabajo de paleo-biomecánica lo puedo comunicar. Y eso me pareció importante.
Hubo otro tema también, yo no sabía si iba a tener un cargo en Facultad, si iba a poder pasar de un grado 1 o un grado 2, para ser grado 3 o 4 uno tiene que ser físico en serio y trabajar en alguno de los grupos de investigación y que alguien te avale. Hubo un momento de decisión, yo no hubiera hecho un doctorado en esos temas si no me hubiera apoyado Gambini*. Fue la condición que yo me puse a mí mismo: “Yo sólo puedo hacer esto si me apoya el número uno”. Y así tal cual se lo planteé a Gambini.
“Si usted me sigue”, yo le sigo hablando de usted a Gambini, “Si usted me apoya, lo hago. Si no no lo puedo hacer”.
Y él aceptó, por razones que tampoco tengo del todo claras, tal vez le pareció divertido o le pareció que valía la pena apoyarme.
Trabajamos muy bien, obviamente el grueso del trabajo, como debe ser, lo llevé yo. Pero él es un tipo sabio en todos los sentidos, yo estaba perdido tanto en lo académico como en cosas más humanas y siempre que vos ibas a hablar con él te ibas sabiendo lo que tenías que hacer. Yo creo que los trabajos más profundos desde el punto de vista de la física, ir a fondo en un problema, lo hice en el doctorado gracias al empuje de él y las ideas que me iba tirando.

* Rodolfo Gambini (Montevideo, 1946) Investigador grado 5. Pionero de la física en Uruguay, dirige el grupo de investigación sobre Teoría cuántica de campos y Relatividad general en el Instituto de Física de la Facultad de Ciencias.

Explicame exactamente en qué trabajás.
Yo he hecho trabajos de lo más variados, normalmente la gente que trabaja en paleontología es experta en dinosaurios, ni siquiera en dinosaurios, es experto en terópodos, ni siquiera en terópodos, capaz que es experto en tiranosaurios. Normalmente es así, los biólogos se especializan en función de la filogenia de los animales, se estudia cierto grupo zoológico, lo cual es razonable desde el punto de vista biológico.
Yo soy un atrevido, yo trabajo en cualquier cosa. Estudio cualquier grupo zoológico y lo estudio en función de aplicar cierta metodología.
En algún momento reflexionábamos con Washington, que es mi principal colaborador y cuando hablo de mí hoy en día estoy hablando de él también, que somos un poco como Dr. House, elegimos el caso que es raro, que justo es el que más te rinde y es el que más te hace lucir. El caso rutinario generalmente no nos interesa, agarrar una técnica recontra conocida, ver cuál es la fuerza de mordida de tal bicho y hacerlo 80 veces no nos interesa, nos interesa lo raro, un bicho raro, una adaptación rara, una gran pregunta o una metodología extraña que nunca se aplicó a algo así. Y también uno tiene la suerte de trabajar en Uruguay, un lugar en el que se tiene la libertad para hacer eso, en otros lados la exigencia es otra. Tenés que publicar mucho, nosotros publicamos razonable o mucho para lo que es el estándar en Uruguay. Pero en cualquier otro lugar del mundo, si yo tuviera que publicar 6 o 7 artículos por año, tendría que hacer lo otro. Agarrar todos los pacientes, no sólo los interesantes.
Por ejemplo: La lucha de los gliptodontes**. ¿Cómo nace?
Encuentro un artículo que estudia los bates de béisbol desde el punto de vista de la física, es una metodología rara, que nadie la aplicó a la biomecánica, y entonces a ver: ¿a qué animal la puedo aplicar? Y está el gliptodonte, es un trabajo que termina siendo súper interesante, novedoso, que National Geographic hace una nota en la revista sobre nuestro trabajo, es tapa en Discovery News el día que sale.
Ahora estamos en algo muy raro con dinosaurios, me parece que tal vez llegue a ser de los trabajos más importantes que hayamos hecho. Pero también tiene que ver con una cosa rara en ese sentido, en este caso de metodología. Tiene un antecedente que yo comentaba en el libro de los Beatles sobre el oído de los perezosos gigantes, otra cosa rara.

* Dr. Washington Jones Paleo-ornitólogo. Trabaja junto a Ernesto en el grupo de investigación en Biomecánica en el Departamento de Física de la Facultad de Ciencias.
**Artículo sobre la lucha de los gliptodontes: http://rspb.royalsocietypublishing.org/content/276/1675/3971.full.pdf+html

¿Qué tipo de insumos necesitás para hacer una investigación de este tipo?
Esa es otra ventaja, es muy barato todo lo que yo hago. Hubo un congreso muy importante de morfología de vertebrados a nivel internacional donde hicieron un simposio de estas cosas, de técnicas computacionales y no sé qué aplicadas a los fósiles. Yo fui con una tiza a mostrar que un laburo que se había hecho todo con un análisis inter-no-sé qué, con la tiza, golpeándola así se quiebra en lugares distintos y que eso tiene que ver con que en algún caso está acelerada y en otros no. Los tipos se olvidaron de eso y te hacen todo el análisis finito con algo que está mal en la base.
Lo importante es pensar. Papel y lápiz todavía sigue siendo lo más importante. Tenés que entender el problema y cuando vos lo metés en una computadora ya lo dejás de entender. Te da las tensiones en el cráneo de determinada manera pero no sabés por qué, si vos estás con papel y lápiz, aunque sea un modelo simplificado, vos estás entendiendo qué variables hacen que esto sea de una manera u otra, entonces empezás a entender la presión biológica: que si esto fuera distinto, si fuera más corto o más largo o un músculo fuera más chico o más grande, las cosas serían distintas.
La realidad es que yo abogo por eso porque nunca nos enfocamos a tener un gran laboratorio desde el punto de vista tecnológico. Si lo pudiera tener lo tendría. Pero yo abogo por lo otro que con tres pesos un lápiz una hoja y los fósiles, que si los podés tener acá mejor, pero si no podés trabajar mediante fotos, descripciones que hicieron otros autores, y buscar la vuelta cómo podes medir así.

Contame un poco cómo te iniciaste en la divulgación científica.
Cuando me hacés la pregunta, ¿sabés lo primero que me viene a la mente? Yo con 14 años caminando con un amigo por la explanada del BPS y explicando unas cosas que había leído en un libro de química recreativa rusa, de por qué los orbitales eran como eran y cómo se llenaban las capas de los orbitales y por qué las valencias. Es algo que me gustó siempre, hablar de las cosas que leí, entendí y que me fascinaron de ciencia.
De un lado más profesional arrancó por el ’96, me incorporé a un proyecto de una revista de divulgación científica con gente de la Facultad de Ingeniería. Al proyecto al final no le fue bien, pero escribimos algunos artículos y los fuimos mostrando por algunos diarios. En un momento me llama Laszlo Erdelyi de la sección cultural del diario El País y me ofrece colaborar.
Me acuerdo cuando fui por primera vez, yo iba todo orgulloso pensando que mi artículo era espectacular. Llego y Laszlo me está esperando con una carpeta, la abre y tenía todo mi artículo marcado en rojo, con cosas recortadas y pegadas en otro lado. Me acuerdo que pensé “Pero entonces mi artículo era una basura.” Después entendí, al conocer un poco más la profesión, que lo que él vio fue la esencia, lo otro se aprende. Lo que a él le llamó la atención fue, creo, mi enfoque, esa intención de conectar las cosas e intentar que la ciencia sea significativa. Ahí empezó el divulgador profesional. Después escribí en otros medios.
Pero el cambio más grande fue Superhéroes de la física*.
Comenzó de alguna forma con mis clases y mi intención de presentar los temas de manera rara y divertida. Si me gustaba el resultado armaba una charla y trataba de darla en algún lado. Con el tiempo fui metiendo teatro también y por ahí llegó la idea de usar a los superhéroes como forma de transmitir conceptos científicos. Leo Lagos se enteró y ellos me buscaron para hacer el programa.
Fue un cambio muy grande para mí. Uno lo siente, la prensa te viene a buscar de otra manera. Es injusto, porque yo no soy un referente como físico. Pero cuando hay una noticia relacionada con física generalmente me vienen a buscar a mí.
También fue un cambio a nivel personal, fue un proyecto que implicó mucho para mí. Escribir, aparecer y hacer cosas raras delante de cámaras. Y por otro lado tener experiencias muy interesantes y que de otra manera no podría haber vivido. Y por supuesto conocerlos a ellos, los que hicieron Superhéroes conmigo: Leo, Diego, Florencia, Rafa. Me puso en contacto además con otro mundo, el de la televisión y la radio.
Después vino lo de los Beatles que fue otra cosa rara, eso de animarme a la música.
* Superhéroes de la física es un programa de divulgación científica uruguayo. Todos los capítulos se pueden ver en: https://www.youtube.com/user/tvsuperfisica

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¿Por qué te parece tan importante divulgar ciencia?
Hay una respuesta clásica: Es importante divulgar ciencia porque es importante que la gente sepa sobre ciencia para el desarrollo de un país. Pero yo no sé de eso. Probablemente sea cierto pero yo honestamente no lo sé.
El motivo real por el que yo divulgo y el motivo por el cual yo consumo divulgación es cultural. ¿Por qué tenés un equipo de audio en tu casa? No es algo esencial, es porque te gusta, porque disfrutás de la música. Yo creo que la ciencia es lo mismo, cuando leo un buen libro de divulgación yo disfruto. Me levanta el ánimo cuando estoy triste, me muestra una historia de éxito cuando siento que estoy por fracasar, como lo puede hacer la música, una novela o una película y que es la razón por la cual las consumimos. Yo creo que la ciencia es lo mismo, a mí me da lo mismo y yo quiero darle a la gente eso cuando divulgo.
A mí no me importa que la gente vaya a aprender ciencia, es decir: aprendé ciencia si te parece y te interesa, sino aprendé otras cosas que son igual de valiosas. Aprendé un arte o un deporte, o disfrutá de lo que hacés y tratá de ser un poco mejor todos los días.
A mí me divierte, lo ofrezco y creo que a otros les va a divertir. Y puede ser que una sociedad necesite ciencia y tecnología, pero necesita mucho más que eso.
La ciencia es un producto cultural más, es del que yo estoy más cerca, el que he estudiado, el que conozco y como tal me gusta divulgarlo.

Aquí podemos ver la presentación de Ernesto en TEDx ¿Cómo divulgar la ciencia a un público no especializado? https://www.youtube.com/watch?v=RrJ-Kx1yuyk

La Jarana en vivo en el Planetario

La Jarana es una agrupación de jazz contemporáneo que integra un ensamble de percusión típicamente uruguayo: la batería de murga, además de la presencia del vibráfono y el bajo eléctrico. Nace a mediados del 2009 en Montevideo, Uruguay.

La Jarana en vivo en el Planetario de Montevideo. Registro de su presentación del día 13 de septiembre de 2014.

La Jarana
– Maximiliano Nathan: Vibráfono
– Marco Messina: Bajo
– Rodrigo Domínguez: Bombo (toca Vibráfono en este Video)
– Nicolás del Giorgio: Redoblante (toca el Bombo en este Video)
– Felipe Badaró: Platillos (toca Redoblante en este Video)

Naturaleza de la luz: Onda o partícula?

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En el marco del Año Internacional, anunciamos una nueva conferencia del ciclo LA LUZ A LA LUZ DE LA CIENCIA.

Naturaleza de la luz: Onda o partícula?

Viernes 5 de Junio, 20:00 hs, Planetario de Montevideo.

Lic. Nancy Sosa.

La naturaleza de la luz ha sido desde siempre un gran misterio.

En principio se la consideraba como una partícula, sin embargo su comportamiento en ciertas circunstancias se correspondía con una naturaleza ondulatoria.

A comienzos del siglo XX nuevos conceptos revolucionarios en el área de la física trajeron nuevas perspectivas a la extraña naturaleza de la luz.

Entrada libre y gratuita.

Planetario de Montevideo “Agrim. Germán Barbato”.

Av. Rivera 3275.