Planetario en días del Covid-19

Fotografía: ©Virginia Da Souza

Amigas y amigos: en el marco de las medidas establecidas por la Intendencia de Montevideo, el pasado sábado 14 de marzo suspendimos las funciones y otras actividades públicas del Planetario. A partir de hoy, miércoles 19 de marzo, hemos cerrado totalmente nuestras puertas.

En esta nueva etapa, intentaremos cubrir, al menos en parte, el cometido de nuestra institución: hacer que la ciencia sea cercana a todos, y que la Astronomía sea el vehículo para ello. Publicaremos más frecuentemente que lo habitual noticias astronómicas a través de nuestras redes, recomendaremos sitios de otros planetarios del mundo y cualquier otro contenido que nos parezca pueda ser del interés de nuestros amigos y amigas.

Para que más temprano que tanto se supere esta emergencia sanitaria, y podamos disfrutar todos juntos las maravillas del Universo, nuestra pasión, es que desde nuestra humilde posición rogamos respetar todas las disposiciones que las autoridades sanitarias establezcan

Por cielos despejados, cordialmente,

Oscar Méndez Laesprella
Director.
Planetario de Montevideo “Agrim. Germán Barbato”
Intendencia de Montevideo

Funciones y otras actividades públicas del Planetario suspendidas.

Siguiendo las disposiciones de la emergencia sanitaria vigente.

Ante la emergencia sanitaria declarada por la Presidencia de la República, debida a la aparición de pacientes afectados por el virus Covid-19, y en particular ante la decisión gubernamental de suspender todos los espectáculos públicos, el Planetario de Montevideo suspende hasta nuevo aviso todas las funciones y conferencias, tanto las dirigidas al público general como aquellas dirigidas a instituciones educativas.

Curioso evento astronómico: La Luna “eclipsa” a Marte

Ocultación de Marte por la Luna. Madrugada del 9 de agosto (evento observable a simple vista). Duración total: 78 minutos.

En la madrugada del 9 de agosto la Luna hará desaparecer del cielo al planeta Marte durante 78 minutos.

En efecto, el planeta rojo quedará detrás de nuestro satélite en un fenómeno parecido a un eclipse, denominado ocultación.

Para que el hecho ocurra, los tres astros involucrados (Tierra – Luna – Marte) deben estar alineados. De modo que para un espectador de la Tierra, Marte será ocultado por la luna.

Entorno planetario para el 9 de agosto a las 05:00 hs. Alineación Tierra-Luna-Marte.

Siendo la Luna satélite de la Tierra su posición irá variando en el cielo a lo largo de las horas, por lo cual  ésta pasará delante de Marte.

En cambio lo que el espectador apreciará será, primero la “desaparición”  de Marte tras la Luna y posteriormente su “reaparición”.

El hecho es posible también dadas las distancias de estos astros a la Tierra.

Si bien la Luna es bastante más pequeña que Marte, éste está a una distancia muy superior de nuestro planeta. Así, la Luna presenta tamaño visible y Marte en cambio,  se observa como un  brillante punto rojo pálido.

Tamaños reales y aparentes comparados.

Debe tenerse presente que la posición del observador en la Tierra modifica las circunstancias del evento, haciendo variar las horas de inicio y fin del mismo, o aún las posibilidades de apreciarlo o no.

Algunos datos:

FECHAOBJETODISTANCIA A LA TIERRA
9 de agostoLuna400.000 km (*)
9 de agostoMarte90 millones de km (*)
En virtud de la altura de la Luna el fenómeno será cómodamente visible.
Inicio: 04:44 hs · Finalización: 06:02 hs (**)

(*) Valor aproximado.
(**) Horas estimadas para Montevideo  

Si el tiempo lo permite, tendremos la oportunidad de presenciar uno de los tantos fenómenos singulares que el firmamento nos regala.

Esperando al cometa

A modo de inicio
Su nombre es C/2020 F3 pero se lo conoce como Neowise. Es el tercer cometa descubierto en lo que va de 2020, pero tiene dos particularidades que lo distinguen: es el primero en verse a simple vista este año desde la Tierra y además el más brillante de los últimos tiempos.

El Neowise (C/2020 F3) es un cometa retrógrado de largo período. Fue descubierto el 27 de marzo de 2020 por el telescopio espacial astronómico infrarrojo de la NASA llamado NEOWISE.

En su viaje por el espacio, el cometa llegará a su punto más cercano a la Tierra el próximo 23 de julio. Entonces, estará a unos 103 millones de kilómetros de distancia. Esa distancia es unas 260 mayor a la que nos separa de la Luna.

Para los observadores de Montevideo se hará visible hacia fines de julio al anochecer a escasa altura hacia el noroeste.

Conociendo a los cometas
Los cometas han llamado la atención de los hombres de todas las civilizaciones. Generalmente eran considerados un mal augurio. Se ha relacionado la súbita aparición de cometas con hechos históricos, como batallas, nacimientos o muertes y pestes. Hoy, aunque tienen mucho menos predicamento que en la antigüedad, no debe olvidarse que son potenciales impactadores de nuestro planeta.

Su denominación proviene de un vocablo griego cuyo significado es «cabellera», dada su particular apariencia de un objeto con una larga cola luminosa. Los cometas son los cuerpos celestes constituidos por hielos, polvo y rocas que orbitan alrededor del Sol siguiendo diferentes trayectorias. Los cometas, junto con los asteroides, planetas, satélites, planetas enanos y meteoroides forman parte del sistema solar. La mayoría de estos cuerpos celestes describen órbitas elípticas de gran excentricidad, lo que produce su acercamiento al Sol con un período en muchos casos considerable.

Composición
Los núcleos cometarios llegan a tener diámetros de algunas decenas de kilómetros y están compuestos de agua, monóxido y dióxido de carbono, amoníaco, metano, hierro, magnesio, sodio y silicatos. Debido a las bajas temperaturas de los lugares donde se hallan, muchas de estas sustancias se encuentran congeladas (hielos).

Núcleo del cometa 67P/ Churyumov-Gerasimenko

Cuando se descubre un cometa se lo ve aparecer como un punto luminoso, con un movimiento perceptible sobre el fondo de estrellas llamadas fijas. En efecto, lo primero que se ve es la coma. Cuando el astro se acerca más al Sol, los hielos subliman, pasando directamente al estado gaseoso. A partir de 5-10 UA (distancia de Júpiter o Saturno al Sol), estos gases y el polvo liberado forman una atmósfera que envuelve al núcleo, dando lugar a dicha coma o cabellera, que se extiende de decenas a centenares de miles de kilómetros.

A medida que este se acerca al Sol, la actividad cometaria se hace más intensa, el viento solar azota la coma y se genera la cola característica, la cual está formada por polvo y el gas ionizado de la coma. La misma está orientada en dirección opuesta al Sol y se extiende millones de kilómetros y le confiere al astro su característico aspecto fantástico.

El brillo del cometa y la longitud de la cola aumenta a medida que su distancia al Sol disminuye y lo opuesto acontece al alejarse.

Los cometas presentan diferentes tipos de colas. Las más comunes son la de polvo y la de gas. La cola de gas se dirige siempre en el sentido perfectamente contrario al de la luz del Sol, mientras que la cola de polvo retiene parte de la inercia orbital, alineándose entre la cola principal y la trayectoria del cometa. El choque de los fotones que recibe el cometa como una lluvia, aparte de calor, aportan luz, que es visible al ejercer el cometa de pantalla, reflejando la misma.

Evolución de la cola cometaria

La presión de la radiación solar y los vientos solares aceleran los materiales alejándolos de la cabeza del cometa a diferentes velocidades de acuerdo con el tamaño y masa de los materiales. Por esto, las colas de polvo relativamente masivas son aceleradas más despacio y tienden a ser curvadas. La cola iónica es mucho menos masiva, y es acelerada tanto que aparece como una línea casi recta que se extiende desde el cometa en el lado opuesto al sol.

Partes de un cometa

Origen
Los cometas provienen principalmente de dos lugares, la nube de Oort, situada entre 50.000 y 100.000 UA del Sol, y el cinturón de Kuiper, localizado más allá de la órbita de Neptuno.

Se cree que los cometas de largo periodo tienen su origen en la nube de Oort, que lleva el nombre del astrónomo Jan Hendrik Oort. Esta nube consiste de restos de la condensación de la nebulosa solar. Esto significa que muchos de los cometas que se acercan al Sol siguen órbitas elípticas tan alargadas que solo regresan al cabo de miles de años. Cuando alguna estrella pasa muy cerca del sistema solar, las órbitas de los cometas de la nube de Oort se ven perturbadas: algunos salen despedidos fuera del sistema solar, pero otros acortan sus órbitas. Para explicar el origen de los cometas de corto período y de escasa inclinación orbital, se propuso su procedencia de una región situada más allá de Neptuno, el cinturón de
Kuiper.

Clasificación
Uno de los criterios usuales es tomar en cuenta su período de traslación. Entonces los cometas se clasifican en tres categorías:
Cometas de corto período (menos de 20 años).
Cometas de período intermedio (entre 20 y 200 años).
Cometas de largo período (entre 200 y 1.000.000 de años).

Otro criterio es por la forma de su órbita:
Cometas periódicos de órbitas cerradas elípticas.
Cometas no periódicos de órbitas abiertas parabólicas e hiperbólicas (estos últimos denominados interestelares).

Las órbitas de los cometas están cambiando constantemente: sus orígenes están en el sistema solar exterior y dada su escasa masa tienen la propensión a ser altamente afectados (o perturbados) por acercamientos relativos a los planetas mayores.

Algunos son movidos a órbitas muy cercanas al Sol y se destruyen cuando se aproximan demasiado a éste, mientras que otros son enviados fuera del sistema solar para siempre.

Importancia de los cometas
Ahora sabemos que los cometas son restos de los comienzos del sistema solar, hace alrededor de 4.600 millones de años. Dada su muy escasa evolución, la materia que los forma conserva las características del material primigenio. Es posible entonces, que su estudio arroje pistas importantes acerca de la formación de nuestro sistema solar. Probablemente también, los cometas trajeron agua y compuestos orgánicos, elementos básicos para la vida, en de la Tierra y a otras partes del sistema solar.

Perfilando a la visita
Como se mencionó al inicio, el cometa NEOWISE (C/2020 F3) es un cometa retrógrado (*) de largo período. Fue descubierto el 27 de marzo de 2020 por el telescopio espacial astronómico infrarrojo de la NASA llamado WISE. (Wide-Field Infrared Survey Explorer. En español: Explorador de Infrarrojos de Campo Amplio).

Telescopio WISE.
COMETA NEOWISE EN DATOS

Nombre provisional: 2020 F3
Categoría: Cometa de periodo largo

Elementos orbitales
Inclinación orbital: 128,938°
Distancia media al Sol: 357,719 UA (**) / 53.514.012.406 km
Excentricidad: 0,999 (órbita cuasi-parabólica)

Elementos orbitales derivados
Perihelio: 0,295 UA / 44.083.005 km
Afelio: 715,143 UA / 106.983.941.806 km
Período orbital: 6765,83 Años
Velocidad orbital media: 28 mil kilómetros por hora
(*) El cometa se traslada alrededor del Sol en sentido opuesto al que lo efectúan los Planetas y otros objetos del sistema solar.
(**) UA (Unidad Astronómica) Distancia media Tierra – Sol, aproximadamente 150 millones de Km.

Preparando el encuentro:
El cometa NEOWISE ha sido observado y registrado profusamente en el Hemisferio Norte. Testimonio de ello es la cantidad de espectaculares imágenes que aparecen en diferentes publicaciones y redes sociales, retrotrayéndonos al cometa Hale-Bopp en la década de los noventa y más recientemente al cometa McNaught en 2007.

Desde Montevideo, como se dijo, se hará visible hacia fines de julio al anochecer a escasa altura hacia el noroeste. Posteriormente irá ganando altura pero cada vez con menor brillo lo cual lo hará absolutamente invisible a simple vista.

Condiciones de visibilidad

  • Dada su poca altura hacia fines de julio su permanencia en el cielo es breve ocultándose relativamente rápido (tanto más, cuanto más cerca del horizonte se lo encuentre).
  • Por esas fechas la Luna se encontrará en fase creciente y día a día inyectará más luz en el cielo y combinada con la iluminación artificial, dificultaría o impediría su visibilidad (particularmente a simple vista).
  • Las predicciones de brillo del cometa, según las fuentes, lo sitúan cerca el umbral de la visión a simple vista e incluso por debajo.

Sobre la observación

Dadas las circunstancias deben tenerse en cuenta las siguientes recomendaciones:

  • Comenzar la búsqueda ni bien comience  a oscurecer, a partir del 23  julio.
  • Buscar un lugar con un horizonte  lo más despejado posible hacia el Noroeste, preferentemente  alto como una azotea o edificio. 
  • En la medida que sea posible, el lugar debe ser oscuro evitando la luz artificial.
  • Dado que el cometa es un objeto difuso y tendrá poco brillo, es particularmente útil el uso de binoculares para su observación.
  • Desde el 3 de Julio el astro se está alejando del Sol, por lo cual pierde continuamente brillo de modo que  algún momento ya no serán suficientes los binoculares, sino que su observación requerirá de telescopios.

A modo de conclusión

Si bien los pronósticos parecen no muy promisorios. Vale la  pena estar a la  expectativa de presenciar uno de los fenómenos celestes  más singulares, como es  la aparición de un cometa. Además, resulta complicado saber a ciencia cierta qué espectáculo puedan llegar a ofrecer estos cuerpos.

“Los cometas son como los gatos: tienen cola y hacen exactamente lo que quieren”, dijo una vez el astrónomo David Levy. Por lo tanto a estar atentos, quizás el NEOWISE nos regale aún un gran “Show” a los observadores del Sur.

El próximo sábado 4 de julio a las 8:34 la Tierra alcanzará su máxima distancia al Sol

Perihelio y Afelio de la tierra:

La Tierra y otros objetos del sistema solar orbitan al Sol en una trayectoria que no es circular sino elíptica, de modo su distancia a éste es variable, lo que significa que hay un punto de la trayectoria cuando están más cerca del Sol (Perihelio) y un punto cuando están más lejos (Afelio).

La órbita terrestre cambia de forma:

La forma de este camino varía debido a las influencias gravitacionales de otros objetos planetarios, particularmente la Luna.

Aproximadamente cada 100.000 años, la trayectoria orbital de la Tierra cambia de ser casi circular a elíptica. La diferencia de la forma orbital de la Tierra de un círculo perfecto se conoce como su excentricidad. Un valor de excentricidad de 0 es una órbita circular, mientras que los valores entre 0 y 1 describen una órbita elíptica.

Afelio / Perihelio.
Unidad Astronómica (UA) = Distancia media Tierra-Sol = 149.597.870,691 km.

Afelios y Perihelios de la Tierra:

AñoPerihelioDistanciaAfelio (Fecha y hora)Distancia
20205 de enero de 2020 4:47147.091.144 km4 de julio de 2020 8:34152.095.295 km
20212 de enero de 2021 10:50147.093.163 km5 de julio de 2021 19:27152.100.527 km
20224 de enero de 2022 3:52147.105.052 km4 de julio de 2022 4:10152.098.455 km
20234 de enero de 2023 13:17147.098.925 km6 de julio de 2023 17:06152.093.251 km
20242 de enero de 2024 21:38147.100.632 km5 de julio de 2024 2:06152.099.968 k

De lo dicho anteriormente y de la inspección de los datos de la tabla, se puede concluir que la órbita de la Tierra es casi circular (excentricidad cercana a cero). La excentricidad actual es de 0,017 y está decreciendo.

La Tierra está más cerca del Sol, o en el perihelio, aproximadamente 2 semanas después del Solsticio de diciembre, cuando es invierno en el hemisferio norte. Por el contrario, la Tierra está más alejada del Sol, en el punto de afelio, 2 semanas después del solsticio de junio, cuando el hemisferio norte está disfrutando de los cálidos meses de verano.

Las fechas en que la Tierra alcanza los puntos extremos en su órbita no son fijas debido a las variaciones en su excentricidad. En 1246, el Solsticio de diciembre fue el mismo día en que la Tierra alcanzó su Perihelio. Desde entonces, las fechas del Perihelio y Afelio han cambiado un día cada 58 años. A corto plazo, las fechas pueden variar hasta 2 días de un año a otro.

Los matemáticos y los astrónomos estiman que dentro de 4000 años, el momento del Perihelio y el Equinoccio de Marzo coincidirán.

Derribando mitos:

Es un error común pensar que las estaciones ocurren debido a la órbita elíptica de la Tierra alrededor del Sol, con el invierno cuando la Tierra está más alejada del Sol y el verano cuando está más cerca de él.

Sin embargo, la distancia de nuestro planeta al Sol tiene poco efecto sobre el inicio de las estaciones. De hecho, la Tierra está más cerca del Sol, o en su Perihelio, alrededor del solsticio de invierno del Hemisferio Norte, mientras que está más lejos del Sol, o en su Afelio, alrededor del solsticio de verano del norte.

Pequeña diferencia:

Si bien la variación de la distancia de la Tierra al Sol no es muy grande, nuestro planeta recibe más energía solar cuando está más cerca del Sol durante el verano del hemisferio sur. Sin embargo, debido a que hay relativamente pocas masas de tierra al sur del ecuador y los océanos tardan más en calentarse, la diferencia de temperatura entre los veranos norte y sur es muy pequeña.

¿Qué causa entonces las estaciones en la Tierra?

Inclinación axial de la Tierra

En esencia  estaciones ocurren porque el eje de la Tierra está inclinado en un ángulo de aproximadamente 23,5 grados respecto a la normal al plano orbital.

En efecto, debido a ésta inclinación axial (oblicuidad) de la Tierra, nuestro planeta al orbitar alrededor del Sol  provoca que diferentes áreas de la Tierra reciban diferente cantidad de radiación solar en las distintas épocas del año.

Alrededor del solsticio de junio, el Polo Norte se inclina hacia el Sol y el hemisferio norte recibe más radiación directa del Sol. Es por eso que junio, julio y agosto son meses de verano en el hemisferio norte.

Cuatro posiciones notables de la Tierra.

Estaciones opuestas:

Al mismo tiempo,  a la inversa el hemisferio sur  se haya menos insolado, ocurriendo el invierno durante los meses de junio, julio y agosto. El verano en el hemisferio sur es en diciembre, enero y febrero, cuando el Polo Sur está inclinado hacia el Sol y por tanto dicho hemisferio está más expuesto a la radiación solar.

Inicio del Invierno 2020 y Solsticio de Cáncer

Rambla de Montevideo. Fotograma del video Version de “Carta a Poste Restante” de Jaime Roos del DVD “Hugo Fattoruso en Concierto” (2010). https://youtu.be/0eLWEnSgcFA

El Invierno Austral dará comienzo el próximo 20 de Junio a las 18:44, en el instante del solsticio de Cáncer.

Esta estación durará 93 días, 15 hrs, 46 min, y terminará el  22 de Setiembre a las 10:31, con el comienzo de la Primavera.

Los solsticios (del latín solstitium sol sistere-, “Sol quieto”) son los momentos del año en los que el Sol alcanza su mayor o menor altura aparente en el cielo, y la duración del día o de la noche son las máximas del año, respectivamente.

Astronómicamente, los solsticios son los momentos en los que el Sol alcanza la máxima declinación norte (+23º 26’) o sur (−23º 26’) con respecto al ecuador terrestre.

En la fecha del Solsticio de Cáncer:

  • En nuestra latitud, la altura del Sol al mediodía verdadero alcanza su minino valor anual (31º33’).
  • Además, el día natural (horas de Sol) alcanza su mínima duración, unas 10 hs.
  • En el hemisferio norte, comienza el Verano.
  • En los Círculos Polares Ártico y Antártico se vivirán un día natural y una noche de 24 horas duración, respectivamente.

El otro solsticio será el de Capricornio (21 de Diciembre, 07:02 en el presente año)

Los solsticios son instantes particulares en el año calendario, que ocurren a una hora determinada, aunque acostumbramos llamar solsticio o día solsticial a la jornada en que ocurre este instante.

Entonces BIENVENIDO INVIERNO 2020!

Eclipse penumbral de Luna · Casi nada que ver

En el día de hoy, 5 de Junio de 2020, se producirá un eclipse penumbral de Luna. Los eclipes penumbrales se producen cuando la Luna se intoduce en la llamada “penumbra” producida por la Tierra, tal cual se ve en la figura. 

Cuando la Luna está en la penumbra, recibe una parte de la luz solar, a diferencia de los eclipses totales, en los que nuestro satélite natural se adentra en la sombra terrestre. La Tierra, en los eclipses totales, obstaculiza totalmente la luz solar (o casi totalmente: una pequeña parte de la luz del Sol, refractada por la atmósfera, llega a iluminar a la Luna, con un característico tono rojizo).

En los eclipses penumbrales, la Luna se ve levemente menos brillante. En la gran mayoría de los casos, estos eclipses no se perciben a simple vista, y solamente con instrumentos de medición se puede constatar esa disminución en el brillo.

Por si esto fuera poco, desde nuestro país se verá solamente la parte final del eclipse, luego de la salida de la Luna, lo que dificulta aún más su observación. Y si esto no fuera suficiente para desalentar al incauto observador, las previsiones meteorológicas para esta tarde son muy poco alentadoras.

Así que lo del título, en este eclipse penumbral de Luna: no hay casi nada para ver.

Una travesía por el cielo de Otoño (Episodio III): “Mitos en el cielo de otoño”

Imágenes en el cielo 

Las diferentes culturas que a lo largo de la historia han observado el cielo, plasmaron en él múltiples imágenes, originadas al unir las estrellas con trazos imaginarios, generando una verdadera “iconografía celeste”.

En estas imágenes se reflejaban, usos, costumbres, leyendas y creencias. En suma, la idiosincrasia de cada cultura, siendo diferentes según la época y el lugar donde se desarrollaron.

No debe sorprender entonces, el hecho de que distintas culturas crearan imágenes diferentes a partir de un mismo cielo. Por otra parte, muchas culturas asimilaron constelaciones de otras, interpretándolas según su visión.

En el momento presente las constelaciones son consideradas, no como grupos de estrellas creados por la imaginación Humana, sino como áreas definidas del cielo que contienen al grupo de estrellas.

Son 88 en total que compartimentan todo el firmamento, y a fin de que todos los observadores del cielo “hablen un mismo idioma”, han sido adoptadas a nivel universal.

Finalmente, es importante tener presente que las actuales constelaciones son el resultado de un largo y complejo proceso histórico y técnico. No todas fueron creadas en un mismo momento de la historia, de modo que podemos hablar de constelaciones antiguas y modernas. Las primeras, fundamentalmente, fueron originarias del cercano oriente; las segundas aparecen a partir del siglo XVI y son de origen europeo, concentradas en la parte austral del cielo.

Iconografía otoñal.

Sobre dioses, héroes y monstruos

Heracles (Hércules), hijo de Zeus y Alcmena, tenía que ser el rey de Argólida (Micenas, Argos, Tirinto y Midea), pues un oráculo había dicho que el próximo varón que naciera en la casa de Perseo sería el rey del lugar. No obstante, Hera no quiso que esto pasase, así que retrasó tres meses el nacimiento de Heracles y adelantó dos meses el alumbramiento de Euristeo, quien también era parte de la casa de Perseo al ser hijo de Nícipe y Esténelo. Zeus se enojó al saber esto, pero no pudo hacer gran cosa. Así, Heracles creció lejos del trono y tuvo por esposa a Mégara, la hija mayor de Creonte, rey de Tebas. Con ella tuvo varios hijos, cifra que varía según la versión del relato. Pero en un ataque de ira producido por Hera, Heracles asesinó a su esposa y a su descendencia, aislándose del mundo por el terrible crimen que había cometido.

En este exilio fue descubierto por su hermano Ificles, quien lo convenció de que visitara al oráculo de Delfos. Aceptando la recomendación, Heracles fue al oráculo y éste le pidió como penitencia por su crimen que debía realizar diez trabajos impuestos por Euristeo, la persona que más odiaba Heracles, y le profetizó además que, luego de estos, se volvería inmortal y pasaría a instalarse junto a los dioses. A pesar del resentimiento, Heracles aceptó su castigo y recibió los trabajos impuestos por el rey usurpador; quien le impuso dos trabajos más, siendo doce en total.

Las constelaciones de Leo y la Hidra nos recuerdan sus dos primeros trabajos.

Constelación de Leo (El León de Nemea)

Constelación del León. Johannes Hevelius. ‘Uranographia’, 1690.

Dentro de la mitología griega, el león de Nemea era un monstruoso animal que provenía de la unión de Tifón y Equidna, aunque en otras versiones aparece como descendiente de la Quimera, o de Selene y Zeus. Este león había sido enviado a la región de Nemea para infundir el pánico en Peloponeso. Por aquella época, Heracles había aceptado los doce trabajos que, como castigo, le impusiera el oráculo. El primero de ellos consistió en matar al León de Nemea y despojarlo de su impenetrable piel.

Para la tarea Heracles se preparó con toda clase de armas y esperó al león de Nemea en las afueras de la cueva donde habitaba. Cuando lo vio en la distancia, le disparó una flecha que rebotó en la gruesa piel del animal. Luego se enfrentó a él con un garrote de olivo y más tarde con una espada de bronce, pero todo fue inútil. Fue así como descubrió que la piel del animal era impenetrable.

Heracles cambió entonces de estrategia. Aprovechando que la cueva tenía dos entradas, selló una y entró por la otra con las manos desnudas. En medio de las tinieblas, sorprendió al león y lo estranguló con sus propios brazos; pero no pudo despellejarlo con el cuchillo que llevaban en el cinturón. Sin importar cuánto afilara, este no penetraba la piel, y ni siquiera las mismas piedras lograban hacerle algún rasguño. Fue entonces cuando Atenea decidió ayudarlo, aconsejándolo para que usara las garras de la bestia. Se dice que la gruesa piel de este león le sirvió luego a Heracles como armadura.

Constelación de la Hidra (Hidra de Lerna) 

Constelaciones de la Hidra, Cuervo y la Copa. Johannes Hevelius, ‘Uranographia’, 1687.

Esta fabulosa Hidra, descendiente de Tifón y de Equidna, fue criada por Hera a la sombra de un plátano; la diosa le infundio su odio por Heracles.

Se decía que era hermana del León de Nemea y que por esa razón deseaba tomar venganza contra el héroe. Tan grande era su odio por Heracles que Euristeo la eligió como segunda labor expiatoria para el hijo de Zeus.

La Hidra de Lerna era una serpiente acuática de enorme tamaño, con múltiples aterradoras cabezas y aliento venenoso. Moraba en las profundidades del lago de Lerna cerca de Nauplia, bajo cuyas aguas había una entrada al inframundo que la Hidra cuidaba.

Tras llegar a una ciénaga cercana al lago, Hércules y su sobrino Yolao se cubrieron sus bocas y narices con una tela para protegerse del aliento venenoso de la Hidra. Heracles disparó flechas en llamas al refugio del monstruo para obligarlo a salir. Entonces se enfrentó a ella con su espada, comenzando a cortarle las nueve cabezas que tenía. Pero cada vez que se le cortaba una, otra renacía en el mismo lugar más fuerte que la anterior. Yolao le ayudó quemando el cuello de la cabeza cortada para que no renaciera otra. Al final, la Hidra murió decapitada y Heracles mojó su espada y las puntas de sus flechas con la sangre de la Hidra para que fueran mortíferas para quienes hiriese.

Constelación de Virgo (Astrea – Demeter) 

Constelación de Virgo. Johannes Hevelius. ‘Uranographia’, 1687.

 Astrea:

En la mitología griega, la constelación de Virgo es la representación de Astrea, una titánide, hija de Zeus y Temis, quien era la diosa virgen que llevaba los rayos de Zeus en sus brazos y representaba la justicia humana. Fue también la última inmortal que vivió entre los humanos durante la Edad dorada de Crono, abandonando la Tierra en último lugar cuando ésta se envileció tanto en la Edad del bronce que ya no pudo existir allí  la justicia. Zeus la subió al cielo, situándola entre las estrellas como la constelación Virgo, y la balanza de la justicia que llevaba en las manos se convirtió en la cercana constelación Libra.

Demeter:

La constelación de Virgo puede inspirarse también en la leyenda griega sobre una madre poderosa e influyente llamada Demeter, diosa de los cultivos, la vegetación, la fertilidad y la cosecha. Su hija, Perséfone, fue secuestrada por Hades mientras recogía flores. Su madre, Demeter, tomó represalias haciendo que el crecimiento de todas las plantas y brotes se detuviera. Ante tales eventos, Zeus tuvo que pedir a la diosa Hécate que arbitrara una solución entre Hades y Demeter. Tras oír a ambas partes, Hécate dictaminó que si Perséfone no comía nada mientras estaba en el reino de los muertos, podría ser devuelta a su madre. Desafortunadamente Perséfone comió algunas semillas de granada mientras estaba secuestrada.

Pero Demeter no se dio por vencida y persistió con la suspensión del crecimiento de las plantas hasta que Zeus interfirió de nuevo. Ordenó que Perséfone permaneciera con Hades sólo durante tres meses al año y el resto del año podría volver con su madre. Durante los tres meses con Hades, que es el invierno, el crecimiento de las plantas se detiene. La aparición de la constelación en la primavera señala el regreso de Perséfone junto a su madre Demeter y el nuevo crecimiento de los cultivos.

Constelaciones del Cuervo y la Copa (Corvus – Crater)

Constelaciones del Cuervo y la Copa. Johannes Hevelius. ‘Uranographia’, 1687.

En la mitología griega, un cuervo era servidor de Apolo. Este lo envió con una copa a que le trajese agua, pero el cuervo tardó en volver ya que estuvo esperando a que madurara un higo cerca del manantial. Trajo la copa y una serpiente de agua entre sus garras y dijo a Apolo que se había retrasado porque la serpiente le había atacado. Apolo, sabiendo que el cuervo mentía, puso a los tres en el cielo: condenó al cuervo a estar sediento siempre, pues aunque la copa está cerca, la serpiente (constelación de la Hidra), no le permite beber.

En otra versión, Apolo estuvo un día tan enamorado de la princesa Coronis, hija de rey Flegias, que  cuando marchó a Delfos, confió a un cuervo blanco la tarea de velar por ella. Un día que el cuervo descuidó su vigilancia, Coronis se dejó seducir por un mortal llamado Isquis. Cuando Apolo se enteró de eso, se puso tan celoso que mató a la joven de un flechazo en pleno pecho. Como castigo por su negligencia, Apolo vistió al cuervo con un oscuro plumaje negro.

Constelación del Boyero (Bootes)

Constelación del Boyero. Johannes Hevelius. ‘Uranographia’, 1690.

No está claro qué representa la figura del Boyero, y existen muchas versiones de su historia:

• Filomeleo, hijo de Demeter y Yasonte, primer agricultor del mundo según los griegos.

• Un labrador que manejó los bueyes con sus dos perros Chara y Asterión (constelación Canes Venatici o los Perros de Caza).

• El inventor del arado, lo que complació tanto a Ceres, la diosa de la agricultura, que pidió a Júpiter dar a Bootes una instalación fija permanente en los cielos como recompensa por lo que había hecho.

• Icario, que había aprendido el cultivo de la vid del dios Dioniso. Icario invitó a sus amigos a probarlo. Estos bebieron demasiado y despertaron a la mañana siguiente con tal malestar que supusieron que Icario había tratado de envenenarlos y por esto fue asesinado. Dioniso colocó a Icario en las estrellas para honrarlo.

El Boyero está íntimamente asociado al mito de las osas (Osa mayor y Osa Menor). Si se consideran como carros, o como osas, Bootes toma la personalidad del Boyero (conductor de un carro tirado por bueyes), o el guardián de las osas. Esta constelación es conocida desde los tiempos de la civilización griega y forma parte de las 48 constelaciones que el astrónomo Ptolomeo incluyó en su tratado astronómico del siglo II de nuestra era.

Pasos de la Estación Espacial Internacional (ISS)

La Estación Espacial Internacional (en inglés, International Space Station o ISS) es un centro de investigación en la órbita terrestre cuya administración, gestión y desarrollo se sustentan en basea a la cooperación internacional. El proyecto funciona como una estación espacial permanentemente tripulada, en la que rotan equipos de astronautas e investigadores de las cinco agencias del espacio participantes: la Agencia Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA), la Agencia Espacial Federal Rusa (FKA), la Agencia Japonesa de Exploración Espacial (JAXA), la Agencia Espacial Canadiense (CSA) y la Agencia Espacial Europea (ESA).

La Estación Espacial Internacional

La ISS se desplaza cada día sobre nuestros cielos a una altura de unos 400 kilómetrosc completando una órbita a nuestro planeta en 93 minutos. Su capacidad para reflejar la luz del sol hace posible que la podamos contemplar fácilmente a simple vista. Su superficie, mayormente acerada, la convierte en un objeto muy brillante en la noche, rivalizando con la Luna y Venus. Para observarla de la mejor manera posible hay que seguir estos sencillos consejos:

  • La ISS debe estar iluminada por el Sol, es decir, fuera del cono de sombra de la Tierra.
  • El Sol debe estar a no menos de 10 grados bajo el horizonte o, en otras palabras, debe haberse puesto por lo menos 40 minutos antes o deben faltar más de 40 minutos para que salga.
  • En su paso, la ISS debe elevarse más de 5 grados sobre el horizonte. A menos de 5 grados no es visible por la distorsión que genera la atmósfera.

Para interpretar los datos que se presentan en la tabla de más abajo, conviene entender el siguiente sencillo glosario de términos relativos a la posición de un observador respecto a un cuerpo celeste:

  • Magnitud (mag): es una medida del brillo de un objeto en el cielo. Es una medida logarítmica, cuánto más bajo es su valor más brillante es el objeto.
  • Altitud (Alt): es el ángulo de un cuerpo celeste medido hacia arriba desde el horizonte del observador. Un objeto en el horizonte tiene altitud 0º mientras que uno directamente sobre la cabeza del observador tiene 90º.
  • Acimut (Az): es la dirección del objeto celeste medida según el sentido de las manecillas del reloj, desde el norte del horizonte del observador. Un objeto en el norte tiene acimut 0º, en el este 90º, en el sur 180º y en el oeste 270º.

A menudo se usan letras para representar ángulos de acimut en el siguiente orden:

N (0°), NNE (22.5°), NE (45°), ENE (67.5°), E (90°), ESE (112.5°), SE (135°), SSE (157.5°), S (180°), SSW (202.5°), SW (225°), WSW (247.5°), W (270°), WNW (292.5°), NW (315°), NNW (337.5°)

Próximos pasos para Montevideo:

(Fuente: http://www.astroviewer.net/iss/en)

Tentando suerte:

  • Se recomienda la observación desde un lugar abierto, ya que la altura y dirección del objeto es variable de un paso a otro.
  • Debe tenerse presente que los pasos consignados en la tabla al final de la noche en horas crepusculares, lo que podría dificultar o hacer imposible su avistamiento.
  • Se sugieren los pasos de los días 21 y 22, ya que la ISS alcanza una mayor altitud y presentará un brillo más destacado.
El Río de la Plata desde la Estación Espacial Internacional

Para futuras observaciones de la ISS, se recomienda el sitio web www.astroviewer.net/iss/en/ , en el que se podrá buscar la localidad más cercana al observador, y encontrar los próximos pasajes observables desde su localización.

La muerte del Sol

El título de la canción “Nada es para siempre”, interpretada por Fabiana Cantilo, es también significativo para todas las estrellas.

La vida de una estrella aislada depende esencialmente de su masa; cuanto mayor sea, menor será su tiempo de vida y asimismo su final sucederá de manera más sublime.

Las estrellas más masivas (superiores a 8 masas solares) pueden llegar a durar desde los 10 hasta los 1.000 millones de años y mueren como supernovas; pero se sabe que éste no va a ser el destino del Sol.  En la actualidad la edad de nuestra estrella se estima entre 4.500 y 4.600 millones de años.

 De acuerdo a su masa, se espera que su tiempo de vida alcance los 10.000 u 11.000 millones de años. Dicho lapso se refiere al período en el cual la fusión nuclear del hidrógeno se desarrolla en el núcleo del Sol, la que proporciona un flujo estacionario de energía que se opone de forma relativamente consistente al colapso gravitatorio. Esto se lo conoce como el equilibrio hidrostático.

Cuando se presentan las mencionadas condiciones en una estrella se dice que pertenece a la zona del diagrama H-R (Hertzprung-Russell) denominada Secuencia Principal (figura 1). Por supuesto nuestro Sol es integrante de dicha región del diagrama (figura 3 – etapa 1).

Figura 1: El diagrama Hertzprung-Russell (H-R) es un gráfico que vincula la Luminosidad Estelar o la Magnitud Absoluta con la Temperatura Superficial de las estrellas o el Tipo Espectral. En una amplia faja diagonal que va desde el borde superior izquierdo al inferior derecho del gráfico, se concentran el 99% de las estrellas. A esta zona se le llama Secuencia Principal. El 90% de la vida de una estrella transcurre en esta región del diagrama, con ambos valores prácticamente incambiados, durante la fusión nuclear del hidrógeno en el núcleo estelar.

El Sol en la Secuencia Principal

Las condiciones en el núcleo del Sol son infernales. La presión es del orden de 250.000 millones de veces superior a la presión atmosférica terrestre, mientras que la temperatura alcanza los 15 millones de grados. A pesar de estos valores tan extremos, el gas se comporta bajo el régimen de un gas ideal, donde la temperatura es proporcional al aumento de la presión. Cuanto más se comprima el núcleo por las capas exteriores del Sol, mayor será su temperatura y también mayor será la tasa de reacciones de fusión nuclear para transformar hidrógeno en helio. 

Pero las temperaturas alcanzadas no son lo suficientemente elevadas como para fusionar núcleos de helio y convertirlos en elementos más pesados, por lo que el helio inerte comenzará a apilarse en el núcleo del Sol como si fuera ceniza en una estufa a leña, comprimiéndolo aún más. Esto provocará un mayor aumento de la presión y de la temperatura.

Figura 2: Variación de la luminosidad del Sol durante su permanencia en la Secuencia Principal.

Conforme el helio se acumula el proceso de fusión lentamente migrará hacia afuera, formando una cáscara de hidrógeno en fusión rodeando al núcleo inerte de helio. Hoy por hoy el Sol se halla en la mitad de esta etapa de transición, y a medida que prosiga aumentando la temperatura la tasa de fusión continuará acelerándose, de tal forma que trascurridos 6.400 millones de años, el Sol habrá incrementado tanto su luminosidad en un 120% como su tamaño en 1,5 veces de sus respectivos valores al día de hoy (figura 2).

El Sol abandona la Secuencia Principal

Con la inexorable aceleración de la tasa de reacciones nucleares de fusión, el Sol rápidamente abandonará la Secuencia Principal para convertirse en una estrella Subgigante (figura 3 – etapa 2). Alrededor de los 7100 millones de años el núcleo solar habrá acumulado hasta un 13% de la masa total del Sol por lo que superará la presión ejercida por el gas y por ende se contraerá.

En el mismo centro los electrones se encontrarán tan oprimidos, que formarán un nuevo estado ultra denso de la materia denominado gas degenerado. A diferencia de un gas ideal que al suministrarle calor se expande y se enfría, el gas degenerado no se expande sino que sólo aumenta su temperatura.

La degeneración electrónica se inició en el centro del núcleo, pero eventualmente al continuar recibiendo helio de la fusión de las capas de hidrógeno circundantes, terminará degenerándose por completo. Esto establecerá una poderosísima presión de degeneración que impedirá que el Sol colapse sobre sí mismo, modificando de esta manera su ulterior evolución.

En apenas 500 millones de años posteriores del comienzo de la degeneración electrónica el Sol será 34 veces más brillante que en el presente, 45 millones de años después llegará a ser 105 veces más brillante que en la actualidad, y a posterior sólo precisará 40 millones de años más para tener un brillo 2.300 veces que hoy en día.

El Sol se expandirá hasta la órbita de Venus. A medida que la superficie aumenta, la misma se alejará del núcleo y por lo tanto se enfriará. Así el Sol alcanzará la etapa conocida como Gigante Roja. Pareciera existir una paradoja ya que por una parte el Sol está emitiendo más energía en esta etapa que en su pasado, sin embargo su área superficial ha crecido muchísimo por lo que finalmente termina pasando menos energía por unidad de área. Menos energía por unidad de área implica el enfriamiento del Sol en la fase de Gigante Roja.

Cuando el sol alcance su máxima luminosidad, habrá quemado más combustible en sólo 6 millones de años que en los 11 mil millones de años anteriores. Esta tasa de consumo de combustible no podrá sostenerse por mucho tiempo.

En tanto que el Sol se expande como una Gigante Roja, su núcleo de helio degenerado continuará contrayéndose aún más con el helio adicional que recibe. Este hecho propiciará que la temperatura se eleve hasta los 100 millones de Kelvin desencadenando la fusión de 3 núcleos de helio para producir uno de carbono, reacción nuclear conocida con el nombre de triple alfa o flash de helio (figura 3- etapa 3).

Figura 3: Camino evolutivo de una estrella tipo solar en el diagrama H-R.

En cuestión de minutos el núcleo solar absorberá toda la ingente cantidad de energía liberada en dicho proceso, teniendo como consecuencia que se expanda y se libere de la degeneración electrónica. La expansión hará que se enfríe y entonces emitirá menos calor hacia la capa envolvente de hidrógeno en fusión y como resultado esta última también producirá menos energía.

Tal repentina pérdida de energía conducirá a una disminución en el tamaño de la Gigante Roja, de modo que en escasos 10 mil años alcanzará menos del 2% de la dimensión que adquirió en la mencionada etapa, colocándose en la zona del diagrama H-R llamada Rama Horizontal (figura 3 – etapa 4). El Sol todavía posee un brillo 10 mayor que el actual, el cual es sustentado por un una capa de helio en fusión rodeada por otra capa de hidrógeno en fusión. Pero se necesitará una increíble temperatura para mantener el helio fusionándose, por lo que el ritmo de las reacciones nucleares deberá ser 100 veces mayor que las que ocurrían en el núcleo original de hidrógeno.

Así se irá acumulando en el núcleo, carbono inerte e incluso algo de oxígeno. El implacable incremento de la densidad hará que la fusión del helio sea cada vez más rápida, añadiendo más y más carbono al interior del núcleo. Al final el núcleo de carbono se tornará degenerado y conjuntamente la temperatura se disparará.

El Sol entrará en una segunda etapa de Gigante Roja y ascenderá por la llamada Rama Asintótica Gigante del Diagrama H-R (figura 3- etapa 5). Sus capas exteriores se extenderán más allá de la órbita de Júpiter y la luminosidad trepará hasta 3.000 veces el valor que posee el Sol actualmente.

A pesar de las altas temperaturas reinantes en el núcleo, no son lo suficientemente importantes para lograr la fusión de núcleos de carbono. La capa de helio se expandirá, pero al hacerlo sobrepasará la capa exterior más lenta de hidrógeno, por lo que cortará su propio suministro de helio disminuyendo la energía emitida. El Sol se contraerá comprimiendo la capa de helio hasta llevarla a la degeneración electrónica. Esto pondrá en marcha un mini flash de helio en dicha capa, el cual a su vez volcará más carbono hacia el interior del núcleo, que por su parte hará elevar cada vez más la temperatura, haciendo que nuevamente el Sol se expanda.

La capa de helio sobrepasará otra vez la capa de hidrógeno y el Sol se contraerá también en esta segunda oportunidad; este ciclo se repetirá cada 100 000 años aproximadamente. Cada vez que se expanda el agarre gravitatorio del núcleo sobre la superficie se debilitará en cada ocasión. De este modo fragmentos de la superficie comenzarán a fraccionarse para participar en un rápido viento estelar. Después de 4 o 5 de estas convulsiones las capas exteriores se extenderán más allá del Sistema Solar.

En definitiva tendremos un núcleo expuesto de carbono y helio degenerado con una temperatura de unos 170.000 Kelvin, una masa correspondiente al 55% de la original y comprimido en un volumen no mayor al de nuestro planeta. El Sol ahora es una Enana Blanca.

La Enana Blanca radiará mayormente en rayos X y en el ultravioleta, siendo capaz de ionizar las capas envolventes en expansión volviéndolas brillantes, obteniendo así las conocidas Nebulosas Planetarias (figura 3 –etapa 6).

Sin más presión sobre el núcleo, nunca se dará una nueva ignición del helio, por lo que la Enana Blanca pasará los próximos 100.000 millones de años enfriándose gradualmente hasta convertirse finalmente en una Enana Negra.

Una travesía por el cielo de Otoño (Episodio II)

“En busca de las Estrellas de Otoño”

En esta segunda entrega, exploremos el cielo de una noche de comienzos de mayo, en el entorno de las 20:30h, localizando las principales estrellas y constelaciones del momento.

A modo de hoja de ruta

A la hora mencionada, hacia el Norte y Noreste podemos encontrar estrellas características de las noches otoñales:

Al Norte podemos encontrar a Régulo, alfa de la constelación del León; hacia el Noreste, nos encontramos con Arturo, alfa de la constelación del Boyero, y en la misma dirección pero con mayor altura, vemos a  Espiga, alfa de la constelación de Virgo. Por último, en la misma dirección en la que se observa Régulo, pero más alta que ésta y algo hacia el Oeste, apreciaremos a la solitaria Alphard, alfa de la constelación de la Hydra.

Caminos en el cielo

Como se dijo en el Episodio I, la fisonomía del cielo va variando a lo largo de la noche, por lo que las posiciones de las estrellas respecto al horizonte irán cambiando. Por ello, debemos encontrar una forma que nos permita identificarlas de modo inequívoco. Esto se puede efectuar formando alineaciones de estrellas convenientemente elegidas.

Inicio del camino     

La búsqueda la iniciaremos en la Cruz del Sur, particularmente en su “palo mayor”, formado por las estrellas Acrux (la más brillante) y Gacrux. Prolongamos la línea formada por ambas estrellas en el sentido Acrux-Gacrux, hasta encontrar un pequeño trapecio formado por cuatro estrellas de escaso brillo que nos indican la constelación del Cuervo (otro conjunto típicamente otoñal); esta constelación nos permitirá completar la búsqueda de tres de las cuatro estrellas otoñales mencionadas.

Identificación de Espiga:

Para ello prolongaremos el lado más corto del trapecio en dirección del horizonte Este, identificando la estrella Espiga que aparecerá como un astro solitario de coloración ligeramente azulada.

  • Identificación de Régulo:

En este caso prolongamos una de las diagonales del trapecio en la dirección Noroeste, hasta localizar a Régulo, que aparecerá  como una estrella de tonalidad blanco azulada.

  • Identificación de Arturo:

Ahora prolongamos la otra diagonal del trapecio en la dirección de la margen  Norte-Noreste. Arturo se identificará como un astro de color anaranjado pálido.

De triángulos hablamos

Otra forma de identificación es crear figuras geométricas, uniendo con líneas imaginarias las estrellas que se desean localizar.

Para el caso de Alphard de la Hydra, podemos formar un triángulo rectángulo con ella, Régulo y Procyon. El vértice del ángulo recto de dicho triángulo está ocupado precisamente por la estrella Alphard, que aparecerá de una coloración similar a la de Arturo, pero de brillo inferior.

Por otra parte, las estrellas Régulo, Espiga y Arturo, forman un destacado asterismo conocido como el Triángulo de Otoño.

Para tener en cuenta

  • Si bien la estrella Procyon no es del cielo otoñal, se observa claramente a las primeras horas de la noche en dirección noroeste.
  • Un asterismo puede entenderse como un grupo informal de estrellas dentro del área de una constelación oficial. Algunos incluyen estrellas de más de una constelación.
  • El triángulo Otoñal se conoce como triángulo de Primavera en el hemisferio norte.
  • La estrella más brillante del cielo otoñal es Arturo (Alfa Boyero). Se trata de la cuarta estrella más brillante del cielo nocturno, detrás de Sirio, Canopus y Rigil Kentaurus.

Planetas extrasolares · La tozuda búsqueda humana de otros mundos.

Carl Sagan. Fotograma de la serie ‘Cosmos’.

Desde tiempos inmemoriales la humanidad se maravilló por el cielo, y seguramente se preguntó acerca de la naturaleza de las estrellas, y sobre la existencia, o no, de otros mundos. Al día de hoy, los planetas extrasolares (o exoplanetas), estos es, planetas que orbitan a estrellas distintas al Sol, ya no es un sueño secretamente anhelado, ni siquiera una plausible especulación, sino un hecho confirmado: se conocen más de cuatro mil planetas extrasolares que orbitan en torno a más de tres mil estrellas. El número se acrecienta con tanta rapidez que si pusiéramos la cifra exacta en este artículo, seguramente el lector se encontraría con un valor desactualizado, por lo que lo invitamos a visitar el sitio de la Enciclopedia de los Planetas Extrasolares para una consulta precisa (http://exoplanet.eu/). Hay mucho por contar en esta a la vez breve y prolongada historia de la búsqueda humana de otros mundos, por lo que dividiremos el relato en tres episodios.

Episodio I: los soñadores.

La idea de que pueden existir otros mundos fuera de nuestro Sistema Solar fue sugerida ya por el filósofo griego Epicuro, quien en su carta a Heródoto, decía que “hay un número infinito de mundos, algunos como el nuestro, otros diferentes” (~ 300 AC).

En 1584, el filósofo Giordano Bruno argumentó que las estrellas son soles como el nuestro, y que en torno a esos soles podrían existir múltiples mundos. En su libro De l’infinito universo et Mondi ensayó un camino teológico para justificar sus argumentos a favor de la multiplicidad de mundos. Esta obra fue una de las razones aducidas por la Inquisición para condenarlo, por lo que Giordano Bruno es quemado vivo el 17 de Febrero de 1600 en Campo di Fiori, lugar en el que en la actualidad se erige una estatua en su honor.

Giordano Bruno. Campo di Fiori.

En los siglos XVII y XVIII, científicos y filósofos, como Charles Huygens e Immanuel Kant, exploraron el concepto de otros mundos.

Nada menos que Isaac Newton, en su General Scholium (1713), especuló con la existencia de exoplanetas. Newton insinuó que otras estrellas podrían tener planetas orbitando en torno a ellas, del mismo modo que nuestro Sol.

Aunque hoy sabemos que fue erróneo, cabe mencionar el primer anuncio de la detección de un exoplaneta, que se centró en la estrella 70 Ofiuchi. En 1855, el Capitán W. S. Jacob afirmó que la órbita de ese sistema binario exhibía una anomalía, que fue atribuida a la presencia de un tercer cuerpo, un exoplaneta. En la década de 1890, Thomas Jefferson Jackson See aportó lo que creyó nuevas evidencias de la presencia de un exoplaneta en 70 Ofiuchi. Sin embargo en 1899 esas afirmaciones fueron refutadas por Forest Moulton, quien analizó el sistema triple y demostró que tal sistema sería inestable bajo los parámetros orbitales propuestos por Jackson.

La literatura también hizo su aporte, principalmente desde fines del siglo XIX y durante todo el siglo XX, desde la ciencia ficción. Buena parte de este género sitúa sus relatos en una galaxia profusamente poblada de planetas diversos. En particular, novelas clásicas de la ciencia ficción, como el ciclo Fundación de Isaac Asimov o Dune de Frank Herbert, nos relatan sendos imperios galácticos. Stanislav Lem o Ivan Efremov también sitúan a sus personajes en universos en los que la humanidad se ha expandido a otros sistemas planetarios.

A la hora de discutir la existencia de planetas extrasolares, sería oportuno hacer un par de consideraciones. La primera de ellas, en gran medida filosófica, es considerar la existencia de otros sistemas solares basados en el factor de probabilidad. Si se tiene en cuenta el número de galaxias conocidas y el número de estrellas contenidas dentro de cada una de ellas, la probabilidad de que exista otro sistema solar es enormee. La especulación basada en probabilidades no es nueva. En 1966, Carl Sagan, junto a Iosif Shklovskii en su trabajo Intelligent Life in the Universe, expresaban:

“Con 1011 en nuestra galaxia y 109 galaxias, hay al menos 1020 a las estrellas en el universo. La mayoría de ellas pueden estar acompañados por sistemas solares. Si hay 1020 sistemas solares en el universo, y el universo tiene unos 1010 años de edad, y si, además, los sistemas solares se han formado más o menos uniformemente en el tiempo, entonces se forman 1010 sistemas solares por año, o 3×103 por segundo. En promedio, se forman un millón de sistemas solares en el universo cada hora”.

Por otro lado, la premisa principal, y ciertamente la más importante, es determinar la existencia de planetas extrasolares mediante observaciones astronómicas directas. La especulación es fácil, los esfuerzos científicos no lo son. Durante los últimos años, las técnicas astronómicas utilizadas para las observaciones se han vuelto cada vez más sofisticadas, perfeccionándose métodos indirectos muy precisos para detectar planetas que orbitan estrellas distintas que el Sol.

En los próximos episodios relataremos los distintos intentos por encontrar exoplanetas, y los datos disponibles hasta la actualidad.